20 de julio de 2017

Reglas: De Pugna Campeadorum


De Iago Urruela

Uno de los “problemas” que suele darse en los sistemas BRP o porcentuales, es la posibilidad de enfrentarse dos contendientes con valores muy altos en sus competencias. Este enfrentamiento se puede alargar durante mucho tiempo, quitando tensión y dramatismo a la escena, esperando a que uno de los jugadores logre un Crítico o sufra una Pifia. Esta situación no sucede con otras tiradas enfrentadas, en las cuales, la categoría de éxito deja claro el resultado.

Y la pregunta es... ¿Cómo se puede evitar esto? Otros sistemas BRP como RuneQuest, Stormbringer, Cthulhu... lo intentan evitar creando “variantes” diferentes que se añaden al combate. Nuestra intención es proponer tres alternativas o métodos para lograr un combate más dinámico, y sobretodo, rápido.

Con los dos primeros métodos, el propósito no es crear un nuevo sistema de combate, sino intentar que lo “nuevo” no se “aleje” de la base del propio sistema de combate de “Aquelarre”, y poder seguir utilizando las diferentes maniobras de combate. No quiero olvidarme de Juan, Rorro y Tito, mi mesa de juego habitual, sin los cuales estas “divagaciones para mejor matar”, difícilmente llegarían a ningún sitio.

Con el tercer método, siguiendo una idea del propio Ricard Ibáñez, se trataría de enfocar el asalto de un modo “diferente”, pero también compatible con el resto de maniobras.

Para no entremezclar métodos, sabiendo que se repiten párrafos completos, se pretende tenerlo todo “seguido” y evitar complicaciones al leerlo. Además, utilizaremos el orden propio del libro, dejando las partes que consideramos importantes, y añadiendo los cambios que hemos creído oportunos.

13 de julio de 2017

Leyenda: El monje que vendió su borrico


Por Juan Pablo Fernández del Río

Al Rvdmo. P. abad del monasterio de San Gabriel, monseñor Domingo de Córdoba.

Querido hermano en Xto.:

En grado sumo celebro vuestra decisión de recopilar historias que asistan a nuestros hermanos en su sagrada labor evangelizadora. A pesar de los esfuerzos que, desde tiempos visigodos, la Santa Madre Iglesia viene haciendo por erradicar el paganismo, este persiste con fuerza en determinadas zonas de nuestra península, y no parece tarea fácil implantar en esas rústicas y cerriles mentes arrebatadas por el diablo el temor de Dios.

Mas con humildad os digo que, habiendo sido yo limosnero, y por ello acostumbrado a los viajes por los pueblos de mi comarca repartiendo las dádivas entre los parias, habéis acudido a la persona indicada para comenzar a engrosar vuestro libro. Pues muchas supersticiones llegaron a mis oídos aquellos años, las cuales, sabedor de que es imposible borrarlas de la memoria de los incultos, modifiqué para que, de enemigas de la cristiandad por su apología de lo pagano, se tornaran en aliadas. No hay manera más eficaz de apartarlos de falsos ídolos y demonios, pues incluso aquellas tradiciones paganas más antiguas hallan su final al mezclarlas con las sempiternas verdades racionales de la fe cristiana. ¿Quién si no iba a decir que acabaríamos con la arraigada celebración del día de los ratones y las polillas, venerados como dioses a los que apaciguar para que respetaran arcones y despensas, como comenta San Martín de Braga en De correctione rusticorum?

Permitidme, por ende, que inaugure mi colaboración con una de esas historias convenientemente sazonadas, que cale y castigue, estremezca y advierta, para que el inculto recuerde y aprenda que desviarse de los rectos caminos del Señor es condenar su cuerpo y su alma de manera indefectible.

El monje que vendió su borrico

Cuentan que por estas tierras había un pícaro de esos que llamamos giróvagos, que vagan de monasterio en monasterio en busca de asilo y comida fingiendo ser monjes sin en verdad serlo. Aquel redomado sollastre, que respondía al nombre de Andrés, viajaba a lomos de un burro, sustraído, sin duda, a algún incauto o incluso quizá de algún monasterio. No habría de irle mal el negocio, pues lucía oronda panza y nunca le faltaba el vino, al que era aficionado hasta un punto más allá de lo decente.

Cierto día dirigíase a Montoro, donde habría de solazarse en la feria para después visitar una cercana abadía y allí reponer fuerzas y víveres de cuanto pudiera apropiarse. En el camino encontró a un campesino que, concluida la jornada, regresaba a casa, y le ofreció llevarlo en el burro a cambio de que le pusiera al corriente sobre los últimos acontecimientos en el pueblo y la abadía. El hombre aceptó y montó detrás de él, pero, por mucho que Andrés intentaba sonsacarle, solo recibía evasivas como respuesta, y, a veces, ni siquiera le entendía cuando hablaba. Creyendo que era deficiente o que no estaba totalmente en sus cabales, desistió y se limitó a permanecer en silencio durante el resto del trayecto. Al poco, Andrés se apercibió de que la respiración de su acompañante se había ido haciendo cada vez más pesada, como si se hubiera quedado dormido. No obstante, le tenía fuertemente agarrado por la cintura, y, de hecho, la presión de sus dedos era cada vez mayor. Llegó un momento en que el dolor ya se hizo insoportable, y se volvió para pedirle que no le apretara tanto. Fue entonces cuando se dio cuenta de que la persona que montaba a su espalda en ese momento no era la misma que había recogido hacía un rato. Su piel era de un tono verdoso, unos dientes enormes le sobresalían, sus ojos eran brasas encendidas, y le estaba clavando unas horribles garras en el costado. Fue tal el sobresalto, que Andrés se cayó del burro y salió corriendo despavorido hacia el pueblo sin mirar atrás.

La gente le vio llegar exhausto y pidiendo socorro. Varios acudieron pensando que había sido víctima de los bandidos que abundan en Sierra Morena. Entre balbuceos, al fin pudieron entenderle que un monstruo le había atacado en el camino mientras se dirigía al pueblo montado en su burro. Dudaron al principio los presentes al ver su hábito de monje, pero, al percibir el hedor a vino que desprendía su aliento, llegaron a la conclusión de que el exceso de morapio había sorbido la sesera a aquel religioso, máxime cuando vieron llegar su montura a paso sereno, sin ningún extraño jinete sobre ella y con las alforjas repletas de garrafas llenas del báquico licor. Entre nervios, dolor e indignación, Andrés sufrió lo que aquí llamamos una alferecía, y cayó al suelo sin conocimiento. Entre varios le llevaron a la posada para que pudiera descansar, y fue entonces cuando vieron que tenía el hábito abierto y ensangrentado por los costados. Llamaron a un cirujano que había llegado al pueblo para montar su tienda con motivo de la feria y estaba alojado en aquella posada. Cuando este le descubrió el torso para explorarlo, quedó espantado, y dijo que, a pesar de haber visto heridas de todo tipo, jamás había presenciado una tan terrible ni conocía animal que pudiera causar tamaños desgarros.

Recuperado del mal trance y de sus heridas, se dice que Andrés vendió su borrico y su vino y acudió al monasterio con todo lo recaudado, ofreciéndolo al abad como donación a cambio de su ingreso permanente. Jamás habló con nadie a partir de entonces si no era para contar cómo el haberse desmandado de la senda del Señor le arrojó a las garras del demonio, mas que Aquel le permitió sobrevivir a su horrible encuentro para darle la oportunidad de arrepentirse y llevar una vida piadosa durante el resto de sus días.

Ideas de aventuras:
  • Todo es un montaje perpetrado por Andrés y sus socios bandidos, entre los que se encuentra el cirujano, para sembrar el pánico en el pueblo. Al día siguiente, otra persona (otro de los bandidos) aparece con las mismas heridas. El pánico cunde entre la población, hasta el punto de que existe el riesgo de que se suspenda la feria. El objetivo de los bandidos es que los contraten para vigilar los caminos, recomendados por alguien del Concejo, que sacará una buena tajada del asunto. Pero el Concejo también contratará a los PJ. Esta vez tendrán al enemigo bastante cerca, ya que los bandidos aprovecharán la más mínima distracción para quitarlos de en medio.
  • Andrés no ha sido más que objeto de un escarmiento. Conocida su condición de giróvago por el abad, este contrató a alguien para que le diera un buen susto. El problema es que esa persona ha desaparecido. El asunto requiere discreción, por lo cual el abad contratará a los PJ para que lo resuelvan. Y es que una corrupia (pág. 366 del manual de juego) se ha establecido en las cercanías del pueblo y necesita comida para ella y sus crías.
  • En una gruta cercana al pueblo se han congregado varios miembros de la Secta del Magisteruelo (pág. 454 del manual de juego) que están invocando demonios para causar el terror y la confusión en los alrededores. Su intención es provocar la suspensión de la feria debido al miedo provocado por sus acciones, ya que este es el mandato de Frimost (pág. 279 del manual de juego), demonio del que son acólitos. De conseguirlo, se harán mucho más poderosos y será mucho más difícil expulsarlos.

6 de julio de 2017

Aventura: Domus maléfica


por Ricard Ibáñez

Angelicum Natura fue el suplemento de Aquelarre que se quedó sin ir a la imprenta cuando Joc Internacional cerró sus puertas. La mayoría del material se recuperó posteriormente en la segunda edición del juego, pero quedó algo de material inédito: las llamadas "Leyendas angélicas", leyendas con ideas de aventuras. Me proponía subirlas como colaboración, pero Antonio Polo me dijo: "Quillo, estírate y por lo menos desarrolla una..."

A mandar jefe. Ya sabes que no puedo negarte nada...

(Por si alguien tiene interés, la leyenda es murciana, y se dice que el caserón existió hasta 1862, fecha en la que fue derruido).

Además de en esta entrada, puedes descargarla en la Biblioteca de Descargas, la pestaña que tienes en la parte superior, donde encontrarás mucho más material para el juego.


29 de junio de 2017

Aventura: Bene Sapiat!


Por Antonio Polo

Para inaugurar la primera entrada con material original en el blog, hemos decidido regalaros una pequeña aventura que transcurre en una mísera aldea de las Hurdes (Extremadura), en cuya fortaleza se está celebrando una boda a la que asisten los personajes invitados por las circunstancias.

Espero que os guste y el jueves que viene nos vemos con más material para Aquelarre.

Editado: Tras una detenida revisión por parte del gran Luis Gil, hemos resubido una versión más corregida de la aventura.


22 de junio de 2017

¿Qué encontrarás en Rerum Demoni?


Tras unos días en las que nos hemos podido reunir virtualmente los implicados en este (esperamos) magno proyecto, creo que ya va siendo hora de concretaros un poco más en que consistirá el blog y que podeis esperar de él.

Autores: para poder sacar adelante este proyecto, hemos querido contar con gente que lleva trabajando en el juego muchos años, y aunque puede que haya más adquisiciones a lo largo del tiempo, Rerum Demoni contará con entradas de Ricard Ibáñez (creador del juego y autor de multitud de manuales en todas sus ediciones), Antonio Polo (autor del manual básico de la tercera edición, además de Descriptio Cordubae y Decameron), Miguel Ángel Ruiz (escritor de, entre otras cosas, Ars Malefica, Daemonolatreia, Ars Magna y Grimorio), J.R. Despuig (coautor de la nueva edición de Dracs), Albert Tarrés (coautor de la nueva edición de Dracs y creador del blog Aquelarredvanced), Juan Pablo Fernández (experto latinista en la tercera edición del juego y coautor de Legendarium Inferni), Christian González (autor de Ars Medica), Manel Gómez Estruch (creador del blog El Rincón del Rol), Luis Gil, Joaquín Torrecilla  e Iago Urruela (creador del blog Sombras de Urruela). Como veis, un elenco de gran categoría. En breve podréis encontrar una pestaña con la vida y obra de todos ellos.

Periodicidad: nuestra intención es que el jueves de todas las semanas encontreis una nueva entrada de Rerum Demoni en vuestros ordenadores y teniendo en cuenta la cantidad de colaboradores con los que contamos, la periodicidad está casi asegurada.

Contenido: como ya dijimos hace unos días, nuestra intención es dar cabida en el blog a todo el material que no es posible publicar en un suplemento, ya sea por su tamaño, por su alejamiento del canon habitual o simplemente por ser demasiado concretos. Por de pronto, ya estamos hablando de escribir algunas aventuras no demasiado largas (queremos que sean lo primero que os encontréis), o también aventuras más largas escritas a varias manos, reseñas de antiguos suplementos, avances de próximas publicaciones, reglas para diversas situaciones no contempladas en el manual, creación de personajes ampliada, nuevas ambientaciones y épocas para el juego, artículos de opinión sobre temas históricos, ayudas para los Directores de Juego... Y algunas cosas más que nos guardamos en el tintero a la espera de que tengamos algo más jugoso que decir...

Biblioteca: algunas de las aventuras y reglas que publiquemos se podrán descargar directamente del blog, para vuestro uso y disfrute. Para ello, además de indicar el enlace en la misma entrada también habilitaremos una pestaña de Descargas para que podáis encontrar todo el material rápidamente, una especie de biblioteca que también queremos llenar con material de otros blogs que nos parezca especialmente interesante custodiar en este vuestro blog.

Como veis, queremos ser un punto periódico de material para el juego con el que podais contar siempre que lo necesiteis.

Así que, sin nada más que decir, os emplazo para el jueves que viene con la primera entrada con material de Rerum Demoni.

Saludos demoniacos medievales a todos....

19 de junio de 2017

Rerum Demoni - El blog demoniaco medieval


Han pasado ya más de seis años desde la publicación de la tercera edición de Aquelarre y más de veintiséis desde su primera edición, y nadie puede negar la buena salud de hierro -Ricard Ibáñez dixit-, que tiene el juego. Desde que cayera en manos de Nosolorol ha visto la publicación de siete suplementos, una versión lite de las reglas y una futura edición en EEUU, mucho más (muchísimo más) que la mayor parte de los juegos de rol que se publican dentro y fuera de nuestro país.

Pero aún no estamos contentos. El ser humano es así: insaciable.

Creemos que aún nos queda una parcela que no hemos cubierto. Porque los suplementos de Aquelarre están muy bien y aportan multitud de ideas, aventuras, ayudas e información, pero a veces, los seguidores del juego quieren algo más que echarse a la boca. Y lo quieren más a menudo de lo que se tarda en investigar, documentar, escribir y publicar un suplemento (un arduo trabajo tratándose de Aquelarre, os lo aseguro). Por su lado, los autores también suelen tener opiniones, ayudas, reglas, aventuras o simples batallitas que contar y que no tienen cabida en los suplementos oficiales del juego.

Por todo ello nace Rerum Demoni, un lugar de encuentro que se pretende periódico y regular entre los autores y seguidores del juego, donde publicaremos ayudas para el juego, pequeñas aventuras, historias, ensayos y artículos sobre el juego y el mundo demoniaco medieval que le rodea, escrito a varias manos entre colaboradores, autores o seguidores de Aquelarre. En unos días decidiremos la periodicidad del blog, su difusión y todo lo concerniente a su administración y manejo, para que podáis tener desde ya mismo vuestra ración de brujería entre suplemento y suplemento del juego.

Mientras tanto, sed buenos y seguid pendientes.

Nos leemos.